Oye, “Las Juntas”
- Awilda Rodríguez Lora

- hace 9 horas
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La artista y gestora cultural Awilda Rodríguez Lora repasa el proceso creativo de Las Juntas, homenaje performático a Awilda Sterling Duprey, que se celebró en septiembre de 2025 en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico

Nunca va a haber justicia sin igualdad
Maldita maldad que destruye la humanidad
¿Con qué potestad va a quitarme la libertad?
Si yo no reconozco su autoridad
-Tego Calderón
La primera vez que compartí de manera más personal con Awilda Sterling Duprey fue durante el verano del 2016 en Punto Medio (que ya no existe), en la Calle Loiza, frente al Taller Comunidad La Goyco. Allí nos encontramos para desayunar y conocernos mejor. Ella me convocó. Quería que nos conociéramos antes de embarcarnos en un viaje/residencia artística al que nos habían invitado a ambas. Fueron varios temas los que dialogamos esa mañana. Se me hace difícil recordar todo lo que hablamos en ese primer juntón de Awildas. Ese día me explicó algo muy importante que me marcó desde entonces. Me dijo lo siguiente: que nuestras vidas como artistas no tienen un orden ni lógico ni cronológico; que nuestra edad no define lo que se supone que estés haciendo; que nos movemos por la vida a nuestro propio ritmo; que nuestros logros no deben estar atados a un orden común de las cosas; que todo pasa cuando tiene que pasar.
Me contaba, además, que ella estaba lista para más viajes, más residencias y más oportunidades para continuar explorando y creciendo como artista. Y hago una nota importante: desde ese encuentro que tuvimos, Awilda ha participado de numerosas residencias artísticas locales e internacionales, entre ellas en bienales en Estados Unidos, Italia y Brasil, y ha recibido múltiples reconocimientos como US Artists Fellowship. Ese día nos habíamos encontrado para hablar de nuestro viaje a la isla vecina de Santa Cruz, otra isla caribeña que, como nosotros, comparte la realidad de ser un territorio de los Estados Unidos. Las curadoras Carla Acevedo-Yates y Mónica Marín nos invitaron a visitar el Caribbean Museum Center for the Arts para ofrecer una charla de artista y convivir con otras dos artistas locales, Paloma McGregor y Oceana James. Santa Cruz es otra isla que vio crecer a Awilda Sterling Duprey, por vía de su padre, don Tetelo Sterling, quien visitaba la isla a menudo con su familia por motivos de trabajo. Ella me contó tantas historias sobre sus viajes y su relación con la isla hermana. Ese viaje corto de isla a isla me abrió los ojos a la vida de una artista que ya admiraba muchísimo por su presencia escénica y su danza. Allí, en Santa Cruz, se conocieron “las Awildas” como mujeres artistas multidisciplinarias afrocaribeñas. Y desde entonces, cada momento que la vida me regala para compartir con ella es uno de puro aprendizaje sobre el para qué y para quién hacemos arte, cómo hacemos nuestro arte y qué impulsa nuestro movimiento. Desde entonces, Awilda y yo hemos compartido muchos espacios y proyectos: fuimos artistas de la primera edición del Puerto Rican Arts Initiative; fuimos bailarinas de Gloria Llompart; presentamos nuestros trabajos visuales en la exhibición del Museo de Arte Contemporáneo, Puerto Rico Negrx; y fuimos parte de la residencia de Ponkas y Jamonas que fundó Mickey Negrón desde su hogar en Aibonito, donde comenzó el proceso creativo que culminaría en la pieza videográfica, Soy la reencarnación de un alma esclavizada… (2021).
A nueve años de aquel junte entre Awildas, me encuentro con la artista interdisciplinaria y codirectora en aquel momento de Tiznando el País, Alejandra “Al” Rosa, quien me convoca para imaginar Trazos: Homenaje en movimiento vivo a Awilda Sterling Duprey. Entonces, Alejandra y yo nos dimos a la tarea de fantasear con cómo sería este homenaje. Queríamos que ella fuera reconocida en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, el recinto que la recibió en sus inicios como estudiante de lenguas extranjeras. Teníamos claro algunos elementos básicos: una semblanza que nos permitiera trazar la historia de esta artista; invitar a Pepón Osorio y otros afectos para que dieran mensajes de celebración de su trayectoria; escuchar a nuestra Gloriann Sacha Antonetty-Lebrón declamar Awilda y cerrar con una pieza de movimiento que nos hiciera sentir los caminos de la práctica artística, esencia y legado de Awilda, que luego nombraríamos Las Juntas, en referencia a las reuniones clandestinas que se organizaban en el siglo XVI por cuerpes negres, indígenas y blancos como acción anticolonial, rebelde y para la preservación de la identidad colectiva en América Latina, como explica Frank Cosme Arroyo en el ensayo Las juntas como resistencia al sistema esclavista, Cartagena de Indias, siglo XVI (2009).
“Las Juntas es una celebración del acceso a nuestras sabidurías, que reconoce a Awilda Sterling Duprey como un ejemplo vivo de lo que es la danza de la libertad, la rebeldía y la resistencia a la colonización que aún en el siglo veintiuno nos impone reglas y límites a nuestres cuerpes y mentes. Lo que nos propone esta experiencia, tanto para les colaboradores como para les testigues, es el sentir lo grandes y poderosos que todes somos juntes” - Awilda Rodríguez Lora
Me parece importante reconocer que Las Juntas también es un juego de palabras que alude a las Awildas juntas. A la juntería de presencias y sabidurías de todes. A que juntas nos acompañamos para cuestionar los modos de creación y valorar nuestra existencia. Que juntas se acciona amorosamente la artistería. Que juntas somos todas, todes y todos, y que juntas buscamos maneras de descolonizar la pedagogía y las estrategias de creación, dirección y movimiento. Que juntas cimarronamos hacia un espacio de libertad, celebración, rabia y placer que es nuestro.
Dicho esto, contaré la historia de Las Juntas, una manada de cuerpes comprometides al movimiento, a la improvisación y a la escucha, compuesto por: Daylene Olivo Martínez, Wilmylied E. López Hernández, Steven Emil Vélez Bonet, Fabiola K. Hernández Ramos, Kamila A. Barreto Pérez, Paola “Jupiter” Hernández Billip, Shirley Marie Rodríguez, Yadiel Vispo Soto, Alicia Vega, Mariela Mendoza Solis, José “Papo” del Valle, Gabriel S. Rivera Vázquez, Pedro Iván Bonilla, Nashelí Juliana y Awilda Sterling Duprey.

Desde el 27 de mayo de 2025 nos juntamos en La Rosario, Alejandra “Al” Rosa y la doctora María Elba Torres Muñoz con la manada de cuerpes movedores comprometidos con la experimentación, la improvisación y la curiosidad, para investigar y conocer no tan solo la obra de Awilda, sino su mirada al mundo, a la vida y a su práctica artística. Reconocí desde el comienzo de este proceso que estaríamos siempre moviéndonos entre la vida y el arte, entre el ser y el estar, entre la verdad y la rabia, entre la ternura y el cuido. Entonces, nos adentramos en el legado con mucha autorreflexión. Se creó un prontuario con el título TRAZOS: Seminario práctico-teórico de investigación conducente a pieza tributo Las Juntas, como mapa de conocimientos y archivos para adentrarnos a las movidas de Awilda. Además, se organizó una serie de conferencias abiertas al público general para continuar profundizando en la práctica artística de Awilda, a través de las miradas de nibia pastrana santiago, Windy Cosme, José “Pepé” Álvarez y Arnaldo Rodríguez Bagué. Gracias a Humanidades Puerto Rico, el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, Casa de Cultura Ruth Hernández, La Rosario Proyectos y el Departamento de Drama de la Universidad de Puerto Rico, espacios que se convirtieron en laboratorios para la investigación práctica y teórica del trabajo de Awilda Sterling Duprey.
Comparto en este pliegue a mitad de camino de este escrito, citas maravillosas que se compartieron en ese primer encuentro: Las Juntas llegan por la… Oportunidad de aprender… de crecer… de conocer… la oportunidad de presentarme en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico… para trabajar en colectivo… autodescubrimiento… seguir aprendiendo a seguir mi cuerpo… conocer las comunidades a las que pertenezco… co-crear… procesos mágicos.

En nuestro segundo encuentro como elenco y primero con Awilda, ella nos guió con las siguientes palabras:
El movimiento es un trazo el espacio es mi tamiz
Cada acento es un tono de color
Vamos a ver qué pasa
Coyunturas suaves
Mover del desconocer
Respira
Agua
Memoria presente
Mandíbula flotante
La gravedad nos sostiene
No hacer esfuerzo innecesario
Nada sea ficticio
El arte es una manifestación
Exigimos ser gente
Rabia, ¿qué nos encojona?
LA VICTORIA DEL SER
La energía no tiene género
Cohesión de diversidad nos va a fortalecer
No me interesa narrar
Cómo pensamos la repetición
Y en el transcurso de nuestros encuentros otras citas movedoras se compartieron para hablar del trabajo de Awilda:
Soltura emancipadora por nibia pastrana santiago
La soltura es gesto político por Windy Cosme
Retórica corporal, inteligencia caribeña por José “Pepe” Álvarez
Quiero reconocer la generosidad de Alejandra “Al” Rosa, quien siempre nos acompañó en cada archivo compartido, movimiento, cada pregunta y cada ensayo.

Entonces Las Juntas nos llevamos las palabras al cuerpo y nos adentramos en cuatro obras performáticas de Awilda Sterling Duprey para la creación de los movimientos: Maelo en el cuerpo (2015); Cosas de Mujeres (1992); Rito (2012); y Reggaetón Lento (2009). Tratar de plasmar en este escrito lo que se vivió en nuestros encuentros es un acto que solo toca la superficie de la profundidad espiritual que acuerpamos, del sentir lo que se siente al explorar o habitar ese modo de ser de Awilda. Aunque Las Juntas no tenía como objetivo imitar a Awilda o representar literalmente sus piezas del pasado, sí tenía y sigue teniendo como propósito que cada integrante del proceso de creación pudiera adentrarse en un espacio de libertad y de celebración. Entonces entramos en un proceso de poner en el cuerpo todo eso que preguntamos y aprendimos. Los movimientos que ocupan Las Juntas llegan por ejercicios de escritura, composición e improvisación. Sobre todo, la improvisación como un gesto de libertad, fue el motor de este trabajo creativo. En cada encuentro íbamos colocando gestos atravesados por el reconocimiento de la presencia como acción política. El sonido, la música, los vestuarios y las proyecciones se iban generando a través del diálogo y la confianza. Los encuentros abrazaban todas estas disciplinas juntas y ellas mismas se alimentaban la una de la otra. Esto fue una labor colectiva. Todes somos les artífices de conocimientos y sabidurías.

Las Juntas es una celebración del acceso a nuestras sabidurías, que reconoce a Awilda Sterling Duprey como un ejemplo vivo de lo que es la danza de la libertad, la rebeldía y la resistencia a la colonización que aún en el siglo veintiuno nos impone reglas y límites a nuestres cuerpes y mentes. Lo que nos propone esta experiencia, tanto para les colaboradores como para les testigues, es el sentir lo grandes y poderosos que todes somos juntes. Esa fuerza colectiva que en su existencia reconoce y celebra la diversidad del ser en nuestro archipiélago Puerto Rico, tierras de cimarrones y cuerpes en gozo y resistencia.

La pieza se crea por les movedores, les músicos José “Papo” del Valle y Mariela Mendoza Solís; por el diseño de sonido de Gabriel S. Rivera Vázquez; por el diseño de luces y proyecciones de Pedro Iván Bonilla; y por los vestuarios de Nashelí Juliana. Y por el cuidadoso acompañamiento en la asistencia a la dirección de Alicia Vega.

Las Juntas es una reafirmación del poder de nosotras. Habla de la feminidad y las multiplicidades de ellas. Es un eco de nosotras, es lo que se queda, es una reverberación. Se encuentran estas dos Awildas y se crea esta pieza en que está la maestra que me enseña y a la vez estoy yo reconociendo modos de facilitar espacios para la experimentación, reafirmando junto a ella que la creación es un acto de apoyo mutuo para reconocernos como constelación. Es una juntería en la que no estamos solas, en la que podemos crear juntas. Y esto nos lleva al cimarronaje; nos hace crear este Palenque para el SER alejado de las opresiones. Nos hace deconstruir esa educación eurocéntrica impuesta por la institución. Somos una alquimia de poderes que se miran con su verdad. Son la presencia de Oyá y Ochún. Cuando nos entregamos a la curiosidad, a apuntar que somos suficientes. Dice Awilda refiriéndose a su práctica artística:
Yo nunca me equivoco.
Gracias, Awilda Sterling Duprey.

Sobre la autora: Awilda Rodríguez Lora es una artista, gestora cultural y educadora puertorriqueña cuya práctica integra la danza experimental, la composición escénica y el activismo cultural. Por más de dos décadas, ha explorado las relaciones entre cuerpo, memoria y territorio, abordando con rigor y humor temas como la identidad, la colonialidad y la autonomía artística. Es fundadora de La Rosario Proyectos, un espacio dedicado a la experimentación y al diálogo interdisciplinario, desde donde ha facilitado colaboraciones, residencias, talleres de improvisación y procesos creativos que fortalecen el ecosistema artístico en Puerto Rico y la diáspora. Como profesora en la Universidad del Sagrado Corazón, aporta a la formación en danza desde una perspectiva que integra técnica, investigación, historia y creación contemporánea, honrando los saberes locales y la diversidad de cuerpos. Rodríguez Lora continúa desarrollando proyectos que celebran la libertad de movimiento, la potencia creativa del Caribe y la urgencia de imaginar futuros en los que el cuerpo sea un espacio de resistencia, celebración y posibilidad. (Retrato de Awilda Rodríguez Lora por Stephanie Rojas)















