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Dos libros nuevos: Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I y Parte II

Lawrence La Fountain-Stokes presenta los dos tomos del catálogo publicado en 2025 por el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (MAC) que resaltan temáticas de artes visuales, género, sexualidad y performance


Vista Sala de Lectura, Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 2019. (Foto suministrada por el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)
Vista Sala de Lectura, Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 2019. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

¿Cómo pensar las intersecciones de las artes visuales, el género, la sexualidad y la performance en Puerto Rico? ¿Y de su compleja y menospreciada historia? Afortunadamente, ahora contamos con extraordinarios nuevos recursos: los dos tomos de Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico (Parte I y Parte II), presentados el 6 de noviembre de 2025 en el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (MAC). Estos valiosísimos libros nos permiten acercarnos de maneras innovadoras y transformadoras a la historia del arte y de la performance puertorriqueña.


La exhibición transfeminista, cuir y descolonial que estos tomos documentan constó de tres partes. La primera, captada en detalle en Google Arts and Culture, se efectuó del 16 de noviembre de 2019 al 11 de marzo de 2020. La segunda se realizó del 31 de octubre de 2020 al 7 de marzo de 2021. La tercera, Deseos, consistió de un programa de performances que se desarrolló a lo largo de la exhibición. Las tres fueron curadas por la artista y educadora puertorriqueña Raquel Torres Arzola y se centraron en exploraciones artísticas y performáticas sobre género y sexualidad, especialmente por mujeres artistas y por personas que se posicionan desde la disidencia sexual. La presentación de los dos tomos, que fueron publicados en formato bilingüe, contó con la participación de la directora del museo, Marianne Ramírez Aponte; de la Dra. Maruja García Padilla de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Río Piedras; de la Dra. María Elba Torres Muñoz, historiadora de arte y codirectora de Tiznando el país: Visualidades y Representaciones; y de este servidor.


Anarquía y dialéctica en el deseo es un dildo de púas rotativo de Bárbara Díaz Tapia, una acuarela con tinta china, gouache, carbón y grafito sobre papel; una obra de 2006-2008 que ha manchado de sangre toda la esquina inferior derecha del papel que sujeta a un poderoso cuerpo feminizado que sostiene con su pelvis lo que parece ser una máquina de destrucción. Es una herramienta transfeminista futurista que hace eco del dildo más abstracto de cemento y cerámica, sin título, de Carlos Collazo Mattei, de 1998, que le pertenece al Museo de Arte de Ponce. Son dos dildos que dan miedo y que son bellos y seductores a la vez. Dos obras de colección: una hecha por una artista que murió en 2024, a los 40, y otra, realizada por un artista que murió en 1990, a los 34 años, por causas vinculadas al VIH/sida.


También es el pote de testosterona o, mejor dicho, la foto intervenida con letras en blanco que dice “Testo 1ml vial inyección intramuscular”, parte del libro de artista En tránsito de C. Carmona Ortiz de 2019, que se presentó con una corona de luces LED y que aparece acompañado de un código QR que lleva a la página de Instagram de entránsito_, un proyecto colaborativo de investigación fotográfica sobre un cuerpo en transición hormonal.


Vista Sala 1, Sección C, Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 2019. De izquierda a derecha, las esculturas Ímpetu, de Annex Burgos; Tarea por Rosa Irigoyen; y el trabajo basado en texto Cero título de Frieda Medín. (Foto suministrada por el Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)
Vista Sala 1, Sección A, Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 2019. De izquierda a derecha: la instalación De la serie Liberación participativa: masclu (pequeño macho) IV de Zuania Minier, la escultura Kunst de Melanie Rivera Flores, y Antropometrías, una recopilación de trabajos de Inés Aponte de la serie Trazos Corporales. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

También es una pared llena de martillos y marrones y hachas y tijeras y podadoras y cucharones y otras herramientas —hasta un bate de madera— que sirven para destruir un delicado móvil de vasijas de cerámica blanca que guindan como si fueran testículos. Titulado De la serie Liberación participativa: masclu (pequeño macho) IV, es una instalación con audio y proyección de video de 2014-2019 de la artista afro-dominicana-puertorriqueña Zuania Minier.


También es un hombre desnudo sin rostro acostado en un sofá verde con un trasfondo urbano, cual Olympia desnuda de Manet o maja desnuda de Goya: El verde de la habitación, aguatinta sobre papel de Myrna Báez, de 1982, objeto del deseo homoerótico de Mickey Negrón y Freddie Mercado Velázquez y Eduardo Alegría y Lionel (Lío) Villahermosa y Félix Rodríguez Rosa y Arnaldo Roche Rabell y José Luis Cortés y Carlo André Oliveras y Pepe Álvarez Colón y por qué no, el mío también, como si hubiera salido de una revista pornográfica, tal vez del Dios en el Playgirl de noviembre del dramaturgo Abniel Marat. Un hombre desnudo de Myrna Báez, ahí plasmado entre las primeras imágenes del catálogo de la exhibición (Parte I, 61).


 Vista Sala 1, Sección A, Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 2019. De izquierda a derecha: la instalación De la serie Liberación participativa: masclu (pequeño macho) IV de Zuania Minier, la escultura Kunst de Melanie Rivera Flores, y Antropometrías, una recopilación de trabajos de Inés Aponte de la serie Trazos Corporales.
 Vista Sala 1, Sección C, Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 2019. De izquierda a derecha, las esculturas Ímpetu, de Annex Burgos; Tarea por Rosa Irigoyen; y el trabajo basado en texto Cero título de Frieda Medín. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

Pero Anarquía y dialéctica en el deseo también es Ímpetu, un blanquísimo busto desnudo con montura de más de seis pies de alto que casi sale bailando, hecho de yeso, cobre y varilla de acero. Esta pieza de Annex Burgos, de 2005, tiene un libro de yeso sobre el pecho y una cabeza alargada puntiaguda con los ojos cerrados, lista para que la vistan como las santas y vírgenes coloniales de la tradición escultórica católica, pero con algo de extraterrestre. Y también es un desnudo sin cabeza, el Estudio femenino de Luisa Géigel, óleo sobre lienzo de 1939, que parece estar en pleno diálogo —una línea directa— con el impresionismo francés.


“[...] lo cierto es que son tesoros. ¿Por qué? Porque juntan una variedad de ensayos de lucidez extraordinaria con una documentación visual de primera calidad sobre lo que fueron dos exhibiciones y eventos relacionados y nos obligan a repensar la historia del arte puertorriqueño y su relación con la sociedad” - Lawrence La Fountain-Stokes

Y todo eso, sin mencionar las abstracciones de Chaveli Sifre y Olga Albizu e Ivelisse Jiménez y Noemí Ruiz y María Emilia Somoza y Awilda Sterling Duprey y Elizabeth Robles y Ana Rosa Rivera Marrero y Zilia Sánchez. Y la documentación del tatuaje que se extiende a lo largo de todo el cuerpo de Marina Barsy Janer de su performance BORDER MOVEMENT... [Grenzbewegung... / movimiento fronterizo...] de 2016, realizada en colaboración con Caro Ley. Y las intervenciones feministas o mujercentradas de Suzi Ferrer y María de Mater O’Neill y María Antonia Ordóñez y Anaida Hernández. Y las denuncias políticas de Rosaura Rodríguez (La gente está muriendo y nos tiran papel toalla) y Marta Mabel Pérez (White Puerto Rican Flag) y Consuelo Gotay (Vieques sí) y Frances Negrón-Muntaner y Sarabel Santos-Negrón (Valor y Cambio [VYC]). Y la documentación periodística de las intervenciones del Colectivo Toto, En honor a las mujeres puertorriqueñas, de 2017, que declara que “La ciudad está llena de la sangre de las mujeres olvidadas por nuestro gobierno” y que “HASTA QUE EL GOBERNADOR NO FIRME ESA ORDEN, ESTÁ DANDO EL MENSAJE DE QUE NO LE IMPORTA LA VIDA DE LAS MUJERES PUERTORRIQUEÑAS, EMPEZANDO POR LA DE BEATRIZ Y CLAUDIA ROSSELLÓ... Y LA CIUDAD SE SEGUIRÁ LLENANDO DE SANGRE” (Parte I, 94). Y la escultura Si te cojo... cuerpo, mujer, rotura de Marta Pérez García de 2018-2019, que incluye muñecas hechas con medias de algodón, pantyhose, casquillos de bala, bolas de ping-pong y audio de conversaciones con las participantes de talleres / sobrevivientes de violencia de género fusionadas con la misógina canción de Bobby Capó, “Si te cojo”, popularizada por Ismael Rivera en 1977. Y la representación fonética del discurso del teórico francés Michel Foucault en la magistral pintura de Nora Rodríguez Vallés, Domineichon Millenium Edichion del 2000 (Parte I, 123).


Marta Pérez García, Si te cojo… cuerpo, mujer, rotura, 2018 – 2019. Dimensiones variables. Cortesía de la artista.
Marta Pérez García, Si te cojo… cuerpo, mujer, rotura, 2018 – 2019. Dimensiones variables. (Foto cortesía de la artista)

Anarquía y dialéctica en el deseo también es una obra que no pude ver: el Retrato Familiar #1 del House of Grace, una fotografía de la autoría de les integrantes de House of Grace, liderado por la artista María José que no está en el catálogo porque el colectivo destruyó la obra como parte de una intervención performática en ocasión del cierre de la exhibición el 7 de marzo de 2021 en protesta de que no les representaba de una manera justa, acción acompañada por una declaración en las redes sociales de que las vidas trans importan en el mundo del arte y la cultura y en todos los espacios de la sociedad (Parte II, 27).  


También es el registro de la ausencia porque, luego de numerosos intentos, no se pudieron asegurar los derechos de reproducción de las imágenes de obras, como en el caso de Cero título de Frieda Medín (Parte I, 67). Pero también es el Retrato de una dama por María Luisa Penne de Castillo de 1946. Y la videodocumentación de la performance Jerónimo, parte de PonerMickeytarme, de Mickey Negrón, de 2015. Y la torre de papeles marcados con dos círculos que se tocan (Sin título, doble retrato) de Félix González-Torres de 1991: una obra infinita, impresión sobre papel, con copias sin fin.


Mickey Negrón, Jerónimo. Video, 13:35 min. Director: Hugo Serejo Genes. Cortesía de Mickey Negrón.
Mickey Negrón, Jerónimo. Video, 13:35 min. Director: Hugo Serejo Genes. (Foto cortesía del artista).

Imaginemos que los dos círculos del artista cubano puertorriqueño gay (criado en Puerto Rico a partir de los trece años), que murió de complicaciones del sida en el 1996, son el símbolo de lo inconmensurable y del todo abarcador. Imaginemos que el dolor de su pena por la muerte de su compañero es suficientemente amplio para reparar algunas de las violencias y exclusiones que han marcado y siguen marcando la historia del arte en Puerto Rico. El deseo permite los sueños utópicos. La anarquía da rienda suelta al gesto de crear y destruir. La dialéctica, cual bofetada que despierta, obliga a que me enfoque y trascienda.


Tenemos aquí dos libros, o un libro en dos partes. Azul oscuro y anaranjado chinita, con colores que se invierten en la tipografía.


Tenemos aquí el registro de dos exposiciones, de múltiples eventos pedagógicos, paneles, de una serie performática y de, al menos, un acto de destrucción. Y los ensayos explicativos son como unas llaves, además de las que permiten los enlaces cibernéticos con sus multiplicidades de multimedia.


¿Cómo abordar lo que a primera instancia parece infinito por su amplitud y espíritu transgresor? ¿Cómo recordar que todo esto se dio después del huracán María, en proximidad a las protestas de #RickyRenuncia del verano del 2019 y durante la pandemia del COVID, marcado por muertes que se juntan a las víctimas de los feminicidios y transfeminicidios en Puerto Rico? ¿Cómo recordar que estas exhibiciones y performances y obras de arte pasaron hace cinco o diez o veinte o cien años atrás, si pensamos en la larga historia de mujeres artistas boricuas y de artistas sexodisidentes transgresorxs?


Freddie Mercado Velázquez, "La maja desnuda"...Androginia, 1998, de la serie Efemérides con Sorna en Transgresión. 20" x 24" (50.8 x 60.9 cm.). Cortesía de Freddie Mercado Velázquez.
Freddie Mercado Velázquez, "La maja desnuda"...Androginia, 1998, de la serie Efemérides con Sorna en Transgresión. 20" x 24" (50.8 x 60.9 cm.). Cortesía de Freddie Mercado Velázquez. (Foto cortesía del artista)

Yo también estoy en este libro, como mención en un ensayo de la curadora Raquel Torres Arzola y como artista, porque este libro es una atrevida provocación que rompe todos los esquemas, y la reflexión teórica y gesta organizativa fue nada más y nada menos que transformadora. Una bomba nuclear, igual que Puerto Rico Negrx, pero en este caso con la meta de explotar todas nuestras presuposiciones sobre lo que es el arte hecho por personas feminizadas o que se organiza desde una perspectiva transfeminista y descolonial. Una bomba, como lo que hice ese día en frente de la Torre de la IUPI cuando leí ¡Maricones de Río Piedras, uníos! el 14 de febrero de 2011 como parte del Sit-In/Stand-Up de escritorxs del país, convocado en el contexto de la huelga universitaria de ese año. Una provocación que en esta exposición se volvió una impresión digital sobre papel de tres hojas (Parte II, 82), en la misma sala que el cortometraje documental transgénero Camil, de Carmen Oquendo-Villar y José Correa Vigier de 2014; que la documentación de la caminata performática de ocho horas USE CAUTION de Vanessa Hernández Gracia de 2009 y que las obras Residencial Puerta de Tierra (acrílico sobre periódico) y Sin título (papel, madera y tinta) de José Luis Cortés.


José Luis Cortés, Residencial Puerta de Tierra, 2014. Acrílico sobre periódico. 4’ x 7’ (121.9 x 213.3 cm.). Cortesía del artista
José Luis Cortés, Residencial Puerta de Tierra, 2014. Acrílico sobre periódico. 4’ x 7’ (121.9 x 213.3 cm.). (Foto cortesía del artista)

Raquel Torres Arzola no estuvo en la presentación el 6 de noviembre de 2025 en el MAC y sentí su ausencia, pero Raquel se la comió, al igual que el museo, al igual que Marianne Ramírez Aponte y que todas las personas que colaboraron en la exhibición y en la elaboración de los catálogos.


No pude ver la segunda parte de Anarquía y dialéctica en el deseo porque cayó durante la cuarentena del COVID-19, cuando todavía vivíamos con bastante miedo en el aislamiento social. Tal vez esta serie de pandemias ayude a explicar por qué los libros se demoraron tanto en salir. Pero lo cierto es que son tesoros. ¿Por qué? Porque juntan una variedad de ensayos de lucidez extraordinaria con una documentación visual de primera calidad sobre lo que fueron dos exhibiciones y eventos relacionados y nos obligan a repensar la historia del arte puertorriqueño y su relación con la sociedad.


Anaida Hernández, Fórmula secreta: La verdad y nada más que la verdad (de la serie Manos), 2002. Acrílico sobre tela. 122 ¾” x 130” (311.7 x 330.1 cm.). Colección Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico. Donación de Anaida Hernández.
Anaida Hernández, Fórmula secreta: La verdad y nada más que la verdad (de la serie Manos), 2002. Acrílico sobre tela. 122 ¾” x 130” (311.7 x 330.1 cm.). Colección Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico. Donación de Anaida Hernández. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

Las complejidades del momento fundacional y de la vida y obra de la Asociación de Mujeres Artistas de Puerto Rico, Inc. (MAPR), plasmada en detalle por Margarita Fernández Zavala (Tomo I, 22-31), dan constancia de la importancia fundamental de los colectivos y de posicionarse claramente y accionar cuando se identifica un problema, en este caso, una serie de exclusiones y prejuicios que minusvaloraban, opacaban y escondían —que activamente borraban y censuraban y obstaculizaban— las contribuciones de las mujeres artistas en Puerto Rico. Pero como señala Marianne Ramírez Aponte, esta exhibición “trasciende el acercamiento de exhibir el ‘arte hecho por mujeres’ y aborda el reconocimiento de artistas del siglo pasado hasta la actualidad con identidades heterogéneas que se cruzan en la marginalidad originada desde el género, la raza y la colonialidad” (Tomo I, 9).


Olga Albizu, Blue Oil, 1977. Óleo sobre tela. 36 ⅛” x 36 ⅛” (91.7 x 91.7 cm.). Colección Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico. Donación de Hélène Santiago.
Olga Albizu, Blue Oil, 1977. Óleo sobre tela. 36 ⅛” x 36 ⅛” (91.7 x 91.7 cm.). Colección Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico. Donación de Hélène Santiago. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

Esta afirmación se repite en la primera oración de la curadora invitada: “Anarquía y dialéctica en el deseo es mucho más que una exhibición de ‘mujeres artistas’...” (Torres Arzola, Tomo I, 33). Como señala, “me movía el deseo de realizar una revisión crítica, histórica y política solidaria de las prácticas estéticas de decenas de mujeres artistas con la intención de traer a la escena y de visibilizar para discutir el cómo estas mujeres han aportado de una manera u otra al desarrollo histórico del arte en Puerto Rico”. Luego afirma: “esta exhibición parte de un reclamo político del concepto mujer como un sujeto marginal que habita un cuerpo femenino o feminizado y que comparte su situación de otredad con cuerpas sexualizadas, cuerpas racializadas, cuerpas no binarias o no conformes, y cuerpas trans y queer que han trascendido y retado las nomenclaturas tradicionales para convertirse en subjetividades resistentes” (33).


Poli Marichal, Los Espejismos de Mandrágora Luna. Video, 13:32 min. Cortesía de Poli Marichal.
Poli Marichal, Los Espejismos de Mandrágora Luna. Video, 13:32 min. (Foto cortesía de la artista)

Este gesto radical también reluce en el primer ensayo crítico, “Conexiones creativas: arte de mujeres en el marco de la historia de los debates feministas” de Maruja García Padilla (Tomo I, 14-21). El texto ofrece un valiosísimo recorrido que va desde el feminismo temprano de la Querella de las damas en la que participó Christine de Pisan al final de la edad media hasta el feminismo de la igualdad, el feminismo de la diferencia y el pensamiento crítico que centra el cuerpo como eje, por ejemplo, en las teorizaciones de Judith Butler. Llama la atención el énfasis en el pensamiento feminista latinoamericano, ya sea de Julieta Paredes, Francesca Gargallo, Diamela Eltit y especialmente Nelly Richard, quien reaparece en otros ensayos. Este ensayo (y el catálogo en general) nos da herramientas conceptuales y una rica bibliografía para continuar el complicadísimo proceso de repensar la historia del arte puertorriqueño desde una perspectiva feminista, descolonial, cuir, afrocentrada y trans.


Eduardo Alegría, Documentación de ensayo de la pieza “Lucy”, 1995, Ciudad de Nueva York. Fotografía por Gisela Rosario Ramos. Impresión en blanco y negro sobre PVC. 34 ½” x 24” (87.6 x 60.9 cm.). Cortesía del artista.
Eduardo Alegría, Documentación de ensayo de la pieza “Lucy”, 1995, Ciudad de Nueva York. Fotografía por Gisela Rosario Ramos. Impresión en blanco y negro sobre PVC. 34 ½” x 24” (87.6 x 60.9 cm.). (Foto cortesía del artista)

Es así que los ensayos en el segundo tomo amplían las propuestas teóricas, conceptuales y estéticas, desde la reflexión sobre cómo organizar la rabia desde el transfeminismo de Tania Gabriela Díaz Camacho (Tomo II, 122-124) y la reflexión sobre “El rizo y la trenza: el pelo de las mujeres negras en el arte puertorriqueño y su conexión con él” de Emilia Quiñones Otal (Tomo II, 130-133), a la reflexión sobre la obra fotográfica de Frieda Medín, Lilliam Nieves y Nina Méndez Martí por Mariel Quiñones Vélez (Tomo II, 138-141), “Una mirada desde el espacio feminizado” por Omayra Rivera Crespo (Tomo II, 146-150), “Los lugares de la raza y la pesadilla del folclore” de Mayra Santos-Febres (Tomo II, 158-161) y la reflexión sobre “Cecilia Orta Allende: pintora del pueblo” de María Elba Torres Muñoz (Tomo II, 166-169).


Karen Langevin, #MAMÍFERAsola. Performance, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 20 de febrero de 2021.
Karen Langevin, #MAMÍFERAsola. Performance, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 20 de febrero de 2021. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

¿Cómo pensar el cuerpo? A esta pregunta responden muchas de las obras, incluyendo la serie Deseos, la extraordinaria curadoría de performance que complementó la rica documentación performativa en las salas de la exhibición. De esta manera, a las fotos, videos y películas de artistas tales como Mickey Negrón, Eduardo Alegría, Vanessa Hernández Gracia, Pepe Álvarez Colón, Viveca Vázquez, Marina Barsy Janer, Noemí Segarra Ramírez y Poli Marichal, se le sumaron las performances LA MUJER MARAVILLA: CUERPA de Awilda Rodríguez Lora, Desate de Pó Rodil, #MAMÍFERAsola de Karen Langevin, El mundo nunca será el mismo de Merián Soto y 8 a cuatro de Joma Segarra. Su documentación aparece en el segundo tomo acompañada por un código QR que lleva a los videos en el canal del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico en Vimeo.


Awilda Rodríguez Lora, LA MUJER MARAVILLA: CUERPA. Performance, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 8 de febrero de 2020.
Awilda Rodríguez Lora, LA MUJER MARAVILLA: CUERPA. Performance, Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico, 8 de febrero de 2020. (Foto cortesía del Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico)

Anarquía y dialéctica en el deseo fue una exposición sumamente ambiciosa que incluyó más de cien artistas. Nada he dicho sobre las provocadoras fotos de Freddie Mercado Velázquez de su serie de los años noventa Efemérides con Sorna en Transgresión, en las que aparece cual damisela travestida; o de la documentación de Marisol Plard Narváez de Mucama Project de 2007-2016; o de los videos de Karla Claudio Betancourt, Gisela Rosario Ramos, Llaima Suwani Sanfiorenzo, Glorimar Marrero Sánchez y Nayda Collazo Lloréns; o de la superheroína de María de Mater O’Neill, Ella, la más artista de todas de 1999; o de los dibujos de Lio Villahermosa; o de la litografía de Christopher Korber; o de la Libreta de exploraciones, serie Fluir Más y otras anotaciones de L’Orangelis Thomas Negrón de 2017-2020; o de las lupas, luz y diapositivas de vidrio de Sofía Gallisá Muriente (Delatoria). Mi breve reflexión es más bien una invitación y un agradecimiento: un reconocimiento de una exposición extraordinariamente rica, compleja y necesaria, que ahora podemos acceder, disfrutar y discutir de una manera distinta, gracias a la publicación de su catálogo.


Sofía Gallisá Muriente, Delatoria, 2017. Instalación con plataforma, luz y diapositiva de vidrio. Cortesía de la artista.
Sofía Gallisá Muriente, Delatoria, 2017. Instalación con plataforma, luz y diapositiva de vidrio. (Foto cortesía de la artista)

Obras Citadas:


Museo de Arte Contemporáneo de Puerto Rico (MAC). Anarquía y dialéctica en el deseo: géneros y marginalidades en Puerto Rico, Parte I. San Juan, 2025. ISBN: 9781881723324. 188 páginas.




Sobre el autor: Lawrence La Fountain-Stokes es profesor de cultura americana, lenguas y literaturas romances y estudios de género y la mujer en la Universidad de Michigan, Ann Arbor, donde enseña desde 2003. Fue director del Programa de Estudios Latinos y del Departamento de Cultura Americana en esa universidad. Recibió su bachillerato en artes de la Universidad de Harvard y su maestría y doctorado de la Universidad de Columbia en Nueva York. Su libro “Queer Ricans: Cultures and Sexualities in the Diaspora” (2009) trata sobre migración y cultura homosexual puertorriqueña. También ha publicado “Uñas pintadas de azul/Blue Fingernails” (2009), “Abolición del pato” (2013), “Un breve y transformador relato de la historia queer” (2016), “Escenas transcaribeñas: ensayos sobre teatro, performance y cultura” (2018) y “Translocas: The Politics of Puerto Rican Drag and Trans Performance” (2021), que trata sobre transformismo y performance cuir y transgénero puertorriqueña. Larry se presenta como Lola von Miramar desde 2010 y aparece en la serie “Cooking with Drag Queens” en YouTube.

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